Sin duda alguna, la sonrisa de Yessenia me tiene enamoraíta perdida.
Para estas fotos escogimos un campo de girasoles en Mojados, tuvimos la suerte de coincidir con un amabilísimo jinete que con santa paciencia consiguió que la peque subiese al caballo y terminamos en el parque del pueblo.
Entre risas y juegos esta preciosa niñita nos hizo pasar una divertidísima tarde.







































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