Hoy es 19 de marzo, un día especialmente señalado en el calendario por su significado. Celebramos el Día del Padre, esa persona que ayudó a darnos la vida, que nos arropaba y nos daba un beso en la frente, que nos leía un libro por las noches. Esa persona que veíamos como invencible, que podía con todo gracias a su fuerza sobrenatural y que nos llevaba en sus hombros cuando nos dolían los pies o no veíamos bien la Cabalgata de Reyes.

A veces, papá hacía todas esas cosas pero pasaba muchas horas fuera de casa. Incluso, en algunas ocasiones, trabajaba fuera de la ciudad y lo veíamos menos de lo que nos gustaría. Pero su vuelta siempre era una fiesta en casa y los momentos a su lado se volvían más inolvidables que nunca.

Papá: la fuerza, la alegría, el juego

Un legado en imágenes

Los recuerdos junto a nuestro padre son imborrables, un verdadero tesoro que guardamos en lo más profundo del corazón y, algunos de ellos, también en un álbum. Tenemos guardados recuerdos de nuestra infancia junto a él, sonriendo, que ahora vemos y reconocemos como una niñez feliz. Es más, si cuidas bien esas fotos, estos recuerdos perdurarán muchos años más para que tus hijos y tus nietos también conozcan a tu superhéroe.

¿Sabes una cosa? Papá también tiene su propia historia en fotografías. Gracias a ellas conocemos cómo fue su mundo, cómo era todo antes de que conociese a mamá, antes de que nosotros cambiásemos sus vidas y las pusiésemos patas arriba. Cuando las veíamos junto a él le conocíamos de niño, de joven, con su traje de la mili, cómo era nuestra ciudad hace décadas, cómo eran sus padres y sus hermanos… ¡Si hasta conocíamos la moda de su época y todo eran risas cuando llevaba su peinado a la última!

Todos tenemos una parte moldeada por papá, nuestro primer ídolo

Aprovecha el Día del Padre

Ahora, quienes tienen la suerte de poder seguir sumando recuerdos, celebrarán otro Día del Padre de la forma en la que la pandemia lo permita. Pero un día, todo se vuelve en blanco y negro y ya no hay más fotos juntos. Aunque papá siempre será ese hombre indestructible que podía con todo, por mucho que pesase, y que siempre llevaba las penas y las preocupaciones por dentro, no son inmortales. Cuídale cada día, quiérele cada día y ríete cada día de sus chistes, por malos que sean, porque lo que más quiere es verte feliz.

Sonríe como si cada día fuese la mejor fotografía juntos. Guarda con cariño aquellas broncas por llegar tarde o por la ropa que llevabas; rememora los consejos de vida que te daba en tu adolescencia, que cada padre da a su manera… El paso del tiempo consigue que todos esos momentos que te hicieron soltar alguna lágrima de rabia o de dolor se difuminen y que, por suerte, prevalezcan las buenas historias. Es lo que pasa con las personas a las que queremos de verdad.

Mima a papá este Día del Padre

La emoción de una fotografía

Una fotografía no es sólo una imagen, aunque también vale mucho más que mil palabras. Una fotografía es una historia que contar junto a papá, es el resumen perfecto de aquel viaje, es el reflejo de lo que sentimos en ese momento. Es el día que te sacas el carnet, aquel partido inolvidable que tu padre te vio jugar, el día que te acompañó a ver a tu ídolo, la mañana de Reyes en la que también él se sorprende de lo que han dejado los Magos en tus zapatos mientras comprueba que Melchor, Gaspar y Baltasar se han bebido el aguardiente que les dejaste para que no pasasen frío.

Detrás de estos recuerdos también están los “¿Se lo has dicho a tu madre?” cuando le pedías permiso, o cuando te libraba de una bronca después de una metedura de pata. Hay tardes de campo jugando a la pelota, noches en sus brazos porque caes rendida antes de llegar a casa y millones de veces en las que, aunque se hagan los duros, llorarían con nosotros en nuestros peores días.

Si aceptáis el consejo de esta humilde fotógrafa, dejad que este Día del Padre salte el flash, suene el click y sumad otro recuerdo al álbum. Si las restricciones lo permiten, poneos guapos y sacad vuestra mejor sonrisa, porque precisamente esa sonrisa y ese brillo en los ojos es el mejor regalo que podéis hacerle al primer hombre de vuestras vidas.